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TURQUESA – PIEDRA NATAL DE DICIEMBRE

Durante todo este año hemos aprendido sobre las piedras natales que corresponden a cada mes y cerramos este tema con broche de oro en esta, nuestra última entrada al respecto, hablando de la bella turquesa, piedra destinada a todos aquellos nacidos en el décimo segundo mes del año.

Pues bien, ya sabemos que existe un color que lleva el nombre de esta piedra, aquel verde azulado que nos hace pensar en el agua de las playas del caribe. Lo que nos falta saber es por qué la piedra lleva este nombre. A pesar de que no existieron minas de turquesa en Turquía, su nombre significa “piedra turca”, pues gran cantidad de este mineral se comercializaba desde ese país.

Esta piedra, además de su belleza, es muy importante porque fue una de las primeras gemas en adornar al hombre. En el Antiguo Egipto fue uno de los principales elementos de joyería junto al lapislázuli, se la encuentra incrustada y reconstituida en pecheras de faraones y reinas.

También en las culturas orientales, tanto hindús como chinas, fue muy apreciada y utilizada en objetos de decoración personal, de palacios y templos. En el antiguo imperio chino, se consideraba a esta gema como un ente vivo, casi una deidad. Esto se debe a que puede variar de tonalidad, según la exposición que tenga al entorno. Puede ser más celeste o más verdosa, según su contacto con cosméticos, óleos o perfumes.

Los persas fueron quienes quizás valoraron más esta bella piedra. Gran porcentaje de las joyas del antiguo imperio persa tenían turquesas incrustadas en ellas, este gran tesoro se encuentra en la actualidad en el sótano del Banco Central de Irán. Tal devoción se mantuvo durante generaciones, un claro ejemplo de esto es la corona de Farah Pahlvi, la última reina de Irán, esta tiara en oro blanco está engastada con turquesas y brillantes. Es impresionante.

Igualmente en el continente americano se han encontrado joyas y objetos rituales con incrustaciones de esta gema. Los aztecas incrustaban esta piedra en elementos de metal, madera y hasta huesos, junto a otras gemas como la malaquita y resinas naturales. Todas estas culturas compartían la creencia que la turquesa protegía a su portador de fuerzas malignas y que cuidaba su salud.

Con esto nos despedimos, encantados sobre este tema de las piedras natales del año, seguiremos contándoles maravillas del mundo de la Joyería el año que viene, no se las pierdan. Cerramos este post con algunas fotos de joyas de la realeza del Mundo engastadas con la bella turquesa.

Tiara de la princesa Sibilla de Luxemburgo

La princesa Alejandra de kent con su bella tiara, collar y aretes a juego de turquesas

Philomena de Tornos Steinhart, duquesa de Vendôme

 

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